En un acto que rompió la monotonía legislativa y encendió las redes sociales, el abogado Mauricio Castillo irrumpió en el Congreso de Nuevo León con una propuesta que desafía los paradigmas de convivencia escolar: la "#LeyTherian". Acompañado de un joven de 28 años que portaba una máscara de caballo, el jurista entregó formalmente una iniciativa ciudadana que busca blindar a quienes se identifican con identidades animales frente al acoso y el bullying.
Puntos clave de la propuesta:
Protocolos de Convivencia: Obliga a los planteles educativos a establecer rutas críticas de actuación ante expresiones de identidad therian.
Observatorios Ciudadanos: Creación de organismos internos en las escuelas para vigilar la integridad física de los estudiantes y evitar daños a terceros.
Sanciones a Directivos: La ley contempla castigos para docentes y autoridades escolares que ignoren o permitan la discriminación por motivos de expresión cultural o identidad animal.
¿Qué es un Therian? Lejos de ser una patología clínica, el movimiento therian ha ganado terreno en plataformas como TikTok e Instagram. Se definen como personas que, aunque reconocen su cuerpo humano, sienten una conexión espiritual o interior profunda con una especie animal específica. "Tratamos de sentirnos dignificados; siempre nos toman de locos", declaró el joven enmascarado, quien estima que en Nuevo León existen al menos 100 personas bajo esta identidad.
Mientras la clase política tradicional se pierde en debates burocráticos, la realidad social en las aulas está cambiando a una velocidad que los reglamentos actuales no alcanzan a cubrir. ¿Es esta iniciativa una protección necesaria contra el odio o un síntoma de una crisis de identidad colectiva? Lo cierto es que la discriminación no puede ser la respuesta en un Estado que se jacta de ser vanguardista.